Abogado, Ingeniero. curioso

sábado, 18 de noviembre de 2017

Estoy perdiendo el tren





Voy con retraso. Bueno, la verdad es que últimamente voy con retraso en todo, menos en cumplir años. Con mis casi póstumos estudios universitarios de Literatura Contemporánea se me acentúa el interés de escribir y como consecuencia la sensación de retraso. Llego tarde.
El problema es que a mi edad, ya viejo, cansado y de vuelta, son muchos los temas sobre los que me gustaría opinar y compartir  , lo que me produce una cierta sensación de agobio y casi de angustia.
El Homo sapiens necesita para descargar tensiones hacer que sus emociones salgan al exterior. Unos lo hacen verbalmente, utilizando a sus prójimos de manera machacona, agobiante e indiferente al interés de este prójimo. Otros utilizan sus habilidades con la escritura. Las herramientas como las que ahora uso, con su carácter de anonimato permiten a muchos, entre otros a mí, divulgar sus extravagancias literarias.
Hoy quisiera hablar de los "responsables" que toda sociedad , se entiende democrática, se da mediante elecciones para gobernar. Es decir los políticos.
Yo desde la atalaya que me da la edad y con la borrosidad propia de la distancia, veo la ineficacia del buen gobierno y la dificultad de conseguirlo. Contemplo un país que no me gusta, un gobierno que no  me gusta, una distribución de los ingresos que no se adapta a mis preferencias. No hablo del que se va a los bolsillos de ciertos políticos. Procuro diversificar mi formación sobre los asuntos del interés social, pero no me sirve. Intento variar de representantes, pero tampoco me sirve. Intento aislarme y como decía un castizo: Que si quieres arroz, Catalina. No sirve.
En fin, paciencia. Seguiré este transcurrir mundano. Esta retraso propio de la edad, la desgana, la desilusión e intentaré ganar tiempo, aunque no se cómo.

viernes, 10 de noviembre de 2017

TRIANGULO FREUDIANO

Paseando con la parsimonia de un antiguo rito por las calles de mi barrio me puse a pensar. No suelo hacerlo debido, por un lado a la conocida incapacidad de humano-hombre de hacer dos cosas a la vez y por otro a la dificultad que ya supone para mi pensar. Los años no sólo arrugan la cara y hacen blandas las carnes ( ver foto), sino que también lo hacen con las partes del cerebro encargadas de la función que es el pensar. Ya me he perdido con esta disgregación .semántica- ¿Donde estaba?  Ah sí, paseando e intentando pensar. Volvamos pues .
Pensaba, paseando, en mis últimos temas desgranados en diversas entradas y que además han suscitado cierto interés. He escrito sobre farolas, huevos y sordera. Según Freud, el famoso psicoanalista, debe existir alguna correlación entre  estos tres conceptos, así que me puse a buscarla.
Un nexo podría ser el alumbramiento. La farola alumbra, los huevos salen de la gallina en una especie de alumbramiento y por último, la sordera como creo haber dicho, alumbra alguna especie de nueva percepción.
Ya tenemos pues, los vértices de un triangulo equilátero . Farola- huevo- sordera en cada vértice .
El que me conoce sabe que soy una persona estructurada, que le gusta la geometría, especialmente los triángulos. Soy bastante triangular. La vida por mis achaques y los de los otros, me obligan a compensar utilizando la geometría. De ahí, el trio farola, huevos, sordera y mi insistencia sobre ellos. Estoy seguro que Freud compartiría  el resultado al que he llegado paseando parsimoniosa.mente por mi barrio. Las circunstancias vitales que últimamente me rodean me obligan, una vez descubierta la razón, a seguir insistiendo en estos conceptos. Lo siento, se que puede resultar pesado pero es una necesidadpsicopática para mi. Si no lo hago será peor. Acabaré "destriangulado". Y  no podréis sopórtalo.

sábado, 4 de noviembre de 2017

Rectifico: hay huevos





En mi entrada anterior  titulada Una tortilla sin huevos, sólo pretendía hacer un ejercicio de "divertimento" para solazar mi acongojado espíritu en la difícil situacion que está atravesando Cataluña versus España.
Por sino ha quedado claro con las diversas entradas que he ido haciendo, me declaro especialmente español de nacimiento, catalán por mi residencia durante más de 10 años que exige el Código Civil de Catalunya y un poco europeo. 
Decía, en la entrada citada, que estaba asistiendo a la creación milagrosa de cocinar una tortilla sin disponer de un elemento esencial, los huevos. Estaba aludiendo al proceso de independencia de Cataluña del resto de España. Ahora, ante los nuevos acontecimientos y reflexionando mejor debo decir y rectificar. Hay huevos. La actitud del depuesto Presidente de los Generalitat, de sus consejeros, de los catalanes que los han jaleado y siguen haciéndolo, demuestra que la tortilla no lleva los huevos tradicionales, circunstancia que ellos mismos reconocen, pero si lleva huevos de los políticos y seguidores. Me resulta un poco paradójico e incluso esperpéntico, si recuerdo aquel dicho tan español : Hay que echarle huevos, refiriéndose al esfuerzo necesario para conseguir algo,dicho muy machista pero, repito, también muy español. de esa España de la que desean salir.

martes, 31 de octubre de 2017

El sordo sigue meditando




Sentado en mi escritorio, delante del ordenador, intento transcribir mis pensamientos. Es difícil cuando lo que piensas es confuso y fruto de una serie de vivencias, también confusas. Pero, además, si acabas de leer a Kafka con sus relatos en prosa comprensible, pero con un mensaje incomprensible, la dificultad y confusión es todavía mayor. Intentaré compartir algo con vosotros, los ocasionales lectores que desconozco cómo, caen la trampa de mis entradas.
Mirad, yo escribo para entretenerme. Para mi es una necesidad casi vital. Necesito escribir como otros necesitan beber agua. Digo otros porqué yo casi lo hago. Supongo que el autor que publica e intenta vender su obra trabaja con una presión que yo no tengo. No es que no me gustaría sino que nadie me leerá con motivos comerciales. Confío, al menos, que el que me lea disfrute- Esta realmente es mi única y sana intención. Con éste propósito os contaré algo sobre mi solitud provocada por mi deficiencia auditiva, mi minusvalía. Soy, como decían los romanos un capitidisminuido. Ya os he hablado de mis cumpleaños en silencio obligado, que por cierto ha tenido una audiencia notable, como lo ha tenido mi entrada titulada " Meditaciones de un sordo". Supongo que ha sido la curiosidad de sordos como yo o la sorpresa de encontrar un deficiente que puede meditar. Mucha gente confunde la sordera con la escasez de neuronas o con algún problema del lóbulo frontal que dificulta o impide, según su gravedad la meditación. Pues no señor. Al revés. Tener problemas de oído sólo es un estorbo cuando llevas los audífonos. El nivel de decibelios se incrementa hasta tal grado que un golpe provocado al cerrar un contenedor te produce un sobresalto que te acelera las pulsaciones cardiacas.
Lo demás el pasear por la calles llenas de coches sin oír su estrépito es placentero. Te aísla. Te permite, cómodamente sentado en  un banco de la Plaza, concentrarte en el movimiento de las palomas, en observar las hojas de los árboles como se mueven al impulso del viento, como las parejas se arrullan, como las palomas y como los amantes de antes. En fin estar sordo es, en algunas ocasiones, una ventaja. En la mayoría, para que engañaros, no. Podemos pensar, eso sí, pero no podemos oír al vecino. Aunque esto último, para lo que hay que oír en estos tiempos que corren es también, a veces, una ventaja

sábado, 28 de octubre de 2017

Será la salida del laberinto?





!  Qué lecciones para el futuro ! ! Que material para los historiadores ! Lástima que el paso del tiempo vaya desfigurando los hechos que estos días, semanas ya, están ocurriendo en Cataluña, lugar, hábitat, región, país, nación en la que vivo.
En otras entradas hablaba de laberintos personales en los que buscaba desesperadamente la salida, de mis dudas, de mis más dudas, esbozando la dudosa profesionalidad de los políticos que nos representan y que nos estaba conduciendo, a muchos, a una situación de desasosiego y al País a un callejón sin salida.
En fecha 27 Noviembre de 2017 se han publicado una serie de medidas coercitivas para, según se explica, devolver a la autonomía de Catalunya a la situación de legalidad que se había perdido.
El que este interesado puede entrar en este enlace para leer con detenimiento estas medidas.
http://www.boe.es/boe/dias/2017/10/28/
Para mi y para muchos más son unas medidas que se han hecho desgraciadamente necesarias para hacer borrón y cuenta nueva. Al disolverse el Parlamento y convocarse nuevas elecciones se acude a una solución democrática para ver donde están los legítimos deseos del pueblo catatan, de todos, no de unos cuantos, que decían representar a la mayoría ( cierto en escaños pero incierto en población)
Con el nuevo Parlamento, elegido democráticamente, no mediante pucherazos , llegaran a las Corts Catalanes legítimos representantes y confío más preparados y más democráticos ( yo entiendo por democracia el cumplimiento de la Leyes dictadas y aprobadas ).
Lamento que los pueblos todavía no hayan encontrado caminos para progresar respetándose los derechos y libertades. Un poco la culpa de ello la tiene la concepción que cada uno tiene de  sus derechos y libertades. Nunca habrá, afortunadamente, una concepción unitaria de lo que la Sociedad debe ser y de como debe estructurarse, pero tenemos la obligación de encontrar formulas que armonicen esas diversas concepciones. Esto es riqueza y no me refiero a la material sino a la moral.
Después de estas necesarias medidas no se acaba el tema. La película de terror sigue. El nuevo Parlamento de Catalunya tiene la palabra. En mis tiempos de catolicismo practicante en una situación como esta hubiera rezado. Ahora no lo hago a un Ser Superior sino a uno inferior formado por todos los humanos( y humanas como diría alguno) que son los que , si hay solución, la encontrara.

viernes, 20 de octubre de 2017

UNA TORTILLA SIN HUEVOS





Estaba hablando largamente sobre el tema con todos. Cuando empleo este adverbio no me refiero a alargar las palabras, que algunas veces se enfatizan aumentando su tiempo de pronunciación para llamar la atención , sino a que estoy diciendo que la conversación duró desde el mediodía hasta entrada la madrugada. Por las ventanas del cuarto en el que estábamos, a pesar de sus espesas cortinas, podíamos ver como la noche se iba cerniendo sobre los escasos transeúntes que todavía caminaban por las estrechas calles débilmente alumbradas por las farolas.
Todos o mejor dicho casi todos escuchaban, no dando crédito a lo que oían. El abuelo sí, pero resulta que el abuelo está sordo y hace tiempo que da como bueno todo lo que el otro interlocutor dice. El dicente, que no docente, porque no trataba de enseñar nada, al contrario de Merceditas que aunque no es docente , siempre enseña algo , para alborozo de lo jovenzuelos de la familia,  explicaba o mejor dicho trataba de explicar como se hacía una tortilla de patatas, sin huevos, sin patatas, sin aceite, sin sal y sin nada para batir. Algunos de los oyentes empezaron a dudar de las condiciones psíquicas de Ramonet, que así se llamaba el que trataba de explicar la original receta, pero cuando el citado, dicente Ramonet, como antecedentes de su invento explicó como se cocinó la independencia de algunos partes del mundo, todos, incluido yo, comenzamos a aceptar la posibilidad de conseguir una tortilla sin ningún ingrediente.
Entenderéis que el tema necesitase hablar largo y tendido y que se hiciera de noche. Creo recordar que hasta cayeron truenos.
Si me dejáis unos días, os contaré como salió la tortilla, aunque me temo que acabe mal, pero como no quiero ser pájaro de mal agüero , me espero a ver el resultado. Juego con la ventaja de ser uno de los que escuchan en el salón mientras anochece y poder ir a la cocina donde se cocinará.

lunes, 16 de octubre de 2017

Literatura contemporánea



Antes de entender a Kafka, Conócete a ti mismo ( nosce te ipsum )


Hace muchos años, cuando era joven, o sea hace muchos años, intenté leer el Ulises de Joyce. Imposible, no fui capaz. Solo me ha pasado con este libro y con el Quijote, aunque éste último fue un problema de precocidad. Más tarde he conseguido llegar a la página 182, Con el Ulises no llegué a leer dos páginas. Ahora recuerdo a Cortázar y su famosa Rayuela. otro libro de difícil lectura.
Os preguntareis ¿ a que viene este preámbulo ? Sin perder un minuto paso seguidamente, sin solución de continuidad a explicarlo. Esta última expresión me encanta y en cuanto viene a cuento e incluso cuando no, la empleo. Os pido permiso para hacerlo, aprovechándome de vuestra paciencia que se que la tenéis al haber sido capaces de leerme hasta este momento.
Ha pasado el minuto. Me explico-  Estoy haciendo un curso universitario sobre Literatura Contemporánea. Abarca desde 1922 a la actualidad. Estoy leyendo a autores como Eliot, Joyce, Kafka, William Faulkner, Samuel Beekett, Foster Wallace, Cercas, Italo Calvino, Borges
Ahora entiendo porque no entendía a Joyce. Simplemente porque la intención de los escritores modernistas era conseguir un efecto de extrañamiento de sus obras. O sea Joyce con su Ulises pretende que no se le entienda, Usa códigos que si no descifras no podrás entender nunca el mensaje de la obra. Este método de extrañamiento se utilizó también por pintores como Picaso, Kandisky, en sus obras cubistas.
En fin no sé si se me ha entendido. Yo contagiado por los modernistas y post- modernistas he intentado escribir utilizando la técnica del simbolismo, que según algunos fue la precursora de los modernistas. ¿ Cual es el código? Eso hay que deducirlo.
Recomiendo
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