Abogado, Ingeniero. curioso

viernes, 22 de septiembre de 2017

Latidos mios





Electro personal

Aunque mis entradas de bloger son especialmente para abrir la válvula de mi olla a presión, mi narcisismo  me lleva a ver mis estadísticas de visitas. Observo que las páginas más visitadas son las que destapo mi minusvalía y a partir de ella pongo de manifiesto algún pensamiento. Por ejemplo las tituladas Meditaciones de un sordo o Cumpleaños en silencio obligado son dos que baten records de visitantes, rusos, americanos del norte u Sur, etc. El porqué pertenece al terreno sociológico y no es tema que me ocupe.
Dicho esto, lo que si haré es aprovecharme de este morboso interés por mi condición de sordo y como además tengo muchas otras dolencias físicas lo utilizaré de gancho para atraer el interés del personal.
Es más o menos una técnica de marketing.
Hoy en esta entrada hablaré de la taquicardia, variación anormal de los latidos del corazón producidos sin causa externa que los provoque. Quiero decir, la taquicardia de juventud originada a la vista de un congénere y  provocada por motivos sexuales yo no la califico de dolencia. El problema surge cuando ya has traspasado el umbral, como me pasa a mí, y te diagnostican una taquicardia, como me pasa a mí. Hoy he tenido el gusto de conocerme. ! Encantado, me he dicho! El cardiólogo me ha practicado un electro-cardiograma y ha visto que mi corazón, el mismo más deteriorado que tenía de joven, late sin ritmo estable. El galeno me aconseja calma. No debo excitarme. Pero, ¿ eso como se consigue, en la situación actual que se está viviendo? De todos los sentidos encargados de llevar información al cerebro, algunos ya están deteriorados,  afortunadamente, atenúan la intensidad de transmisión de acontecimientos dañinos, me refiero a los que provocan taquicardia, pero hay otros como la vista que me funciona a tope. Y veo y leo cada cosa!!. Me pone los pelos de punta, me excita.
En fin, ya veré lo que hago, porque algo debo hacer. Meditar en soledad?? Practicar la criogenia?
Mandar todo a tomar por saco? Es casi una ecuación irresoluble.

Seguirá..... o no ?

miércoles, 13 de septiembre de 2017

DUDAS




Estoy siguiendo los acontecimientos que se están produciendo en Catalunya, región de España a la que me desplacé por motivos laborales hace ahora ya 52 años. Lo hago con la intención de entender lo que pasa y el porqué .
Para un inmigrado como yo, resulta verdaderamente difícil el intento. Aunque llevo, como decía muchos años conviviendo con los que claman por la ruptura con España, entre ellos varios amigos, carezco de la sensibilidad suficiente, para identificarme con los que se sienten agraviados, ultrajados, menospreciados, por el resto de España, especialmente por Madrid, en ese ejercicio de simbiosis que muchos catalanes hacen entre Madrid, su gobierno, España y los madrileños.
Debo aclarar a mi lector que yo nací en Madrid y allí viví 29 años. Este último dato es importante y explica en parte mi falta de entendederas al "process" de independencia que se está materializando en Cataluña-
Es inútil que insista en estas notas en mi afecto por el país en el que vivo porque muchos no lo creeran. Me pasaría como a Aznar cuando dijo que el hablaba catalán en la intimidad, aunque más tarde hizo una demostración de como hablaba con acento mejicano. Es broma.
Se están escribiendo ríos de tinta sobre este tema. A una parte de la ciudanía residente en Catalunya, procedente de otras partes, este asunto les tiene acojonados. Contemplan con miedo la ola de odio, sinrazón que está invadiendo la convivencia., repitiéndose momentos históricos que nos condujeron a situaciones de extrema violencia.
Los que no queremos vivir los pocos años que nos queden en un pueblo, el catalán, regido por instituciones que destinarán nuestros impuestos a favorecer prioritariamente sectores que no están entre nuestros deseos, lo tenemos mal, muy mal. Yo personalmente llevo ya tiempo pensando como salir de esta situación, pero no es fácil. Aquí tengo mi hija, mis nietos, gran parte de mis raíces, mi ligera estructura patrimonial.  Nunca pensé y muchos menos cuando me desplacé con toda la familia a este país que esto iba a suceder. Como decía aquel si lo se no vengo o también ¿ qué hace un chico como yo en un sitio como éste?

martes, 29 de agosto de 2017

Cumpleaños en silencio obligado






El pasado viernes, día 25 de Agosto, celebré con una comida familiar mi 81 cumpleaños. Si, si, no digo mal, mi 81 cumpleaños. Mi familia la componen mi esposa de toda la vida, que diría un culto, y mis dos hijas, una con sus hijos, mis nietos. Estaba, como no podía ser menos mi yerno, Vicenç otro hijo más que ha llegado, afortunadamente a mi mundo, sin intervención alguna de mi esposa y mía.
Debido a mi sordera, o tal vez debería decir a mis dificultades auditivas, la comunicación de grupo en estas reuniones se me complica cada vez más.
No obstante, estar sordo a medias, tiene una ventaja. Agudizas otros sentidos, como puede ser el de la vista. Aprovechas la ausencia de comunicación verbal intensificando la percepción de otros valores que te proporciona la observación. Así puedes ver a una nieta participativa, a la que no oyes lo que dice, pero que la atenta escucha de los demás te hace entrever que ya es capaz de decir cosas interesantes. Mediante la vista puedes observar como las hijas están pendientes de ti, tus necesidades de comensal y como se esfuerzan en hacerse oir por un padre octogenario y casi ya "octogeranio".
En fin, pasé un día feliz y a mi edad ya quedan menos días de ser feliz.

miércoles, 23 de agosto de 2017

Atentado en las Ramblas de Barcelona




Escribo todavía bajo el shock que me ha producido el reciente atentado yihadista en Barcelona, ciudad en la que vivo desde hace ya 45 años. Son muchos los paseos que me he dado por las Ramblas. Unos, casi podríamos llamar turísticos, con el solo motivo de contemplar los pájaros, hoy desaparecidos de los árboles y de los Kioscos. Otros por motivos personales, acudir a la Universidad, vender en una tienda de compraventa algún objeto de oro, raras veces para ver los mimos o a los dibujantes o pintores que se extendían y se extienden especialmente en la parte  final del paseo, tocando ya a la estatua de Colón. En fin, son muchas las vivencias en este paseo, ahora casi impracticable por la afluencia turística. Por eso, el atentado, además de por sus connotaciones de aberración humana, me ha afectado especialmente por mi identificación con el lugar,  Uno de los muertos podría ser yo, y esto por muy reprobable que parezca por su dosis de egoísmo, es un hecho que ayuda a sentir y empatizar con los muertos o gravemente heridos, física y emocionalmente

Yo con mis ya casi 81 años, los cumplo el próximo 25, debería estar curado de espanto, pero no lo estoy. Me sigue espantando especialmente la sinrazón, de los que van por la vida con sus " ismos" a cuestas. Su islamismo, su facismo, su populismo, su cristianismo. Estos, a lo largo de la historia han ido comentiendo atentados al prójimo por pensar diferente. Discordar en las ideas es bueno, yo diría hasta depurativo para eliminar tanta mierda, pero que existan iluminados que en la discordancia defiendan sus ideas hasta la muerte, no la suya que podría ser hasta heroico, sino la del contrario, no es de recibo.

Lo más triste y preocupante es que no se que hacer ni lo saben los que deberían solucionarlo. Las manifestaciones, las flores, los rezos, los lloros, no tener miedo, etc, todo ello está muy bien como consuelo colectivo y terapia emocional, pero no es suficiente. Desgraciadamente lo se yo y muchos de los que visitan mi blogger. Yo, por mi parte, inserto una foto que sirva para tranquilizar el espíritu, aunque poseo en mi archivo fotos de la tragedia. Prefiero olvidarla.

miércoles, 9 de agosto de 2017

Burricia






No veo tres en un burro., como dice un conocido refrán.
Yo no sé si a Vds les pasa lo mismo. He tenido que ir al oculista como dejo constancia por la foto. Debo matizar. Al que no veo es al burro, no a los tres subidos en él. Debo aclarar de nuevo. Lo que no veo son burros como los de siempre, también llamados asnos. Porque humanos disfrazados de burros, que parecen burros de tanto hacer el burro hay muchos, como las meigas, "hailos".
Empezando por mí para no herir a ningún otro, soy un burro. Algún día, dentro de poco, colgaré mi foto con cola, orejas, lomo y patas de burro. Ya falta poco para sufrir la metamorfosis completa. Ya ha empezado y empiezo a comportarme como tal ante determinadas situaciones que veo a mi alrededor, porqué lo que no veo bien son las imágenes de burro con los tres subidos en él, pero la situaciones sociales, políticas, de comportamientos asniles, esas las veo. Por eso digo que soy un burro.
El mundo que me rodea debe ser para personas no como yo. Debe ser para los que van encima del burro. Para tres o más. Yo soy el de abajo en el que se montan, o sea el burro.
No he conocido cárceles como Soto del Real, no he hecho tocar ninguna campana anunciando la salida a bolsa de ninguna acción, no he financiado a ningún partido ni me he aprovechado de ninguna comisión. Debe ser que soy un burro. Cuando me reencarne, como me dice que ocurre mi amigo braman, naceré burro directamente, en vez de nacer con figura humana y ser realmente un burro.
Acabo pidiendo disculpas por la reiteración en el empleo del termino burro, pero no veía otra forma. Debe ser porqué soy un burro ( !caray otra vez!).
















viernes, 4 de agosto de 2017

Descanso en un banco de madera.



Hoy me he sentado un rato en un banco de madera.  Es una experiencia que vivo en contadas ocasiones. Hace unos años nunca y ahora, por exigencias del guion, con más frecuencia.
Esperaba oír trinar algún pájaro, pero ya no hay, al menos en las grandes ciudades. Lo más que se oye es berrear a algún niño, con la despreocupación de su señora mamá. Sentarse en un banco, desconectar de los avatares de la vida cotidiana y centrarse en observar lo que te rodea en la proximidad tiene su encanto. He visto a una anciana, de mi edad, revisando ávidamente la carta que acaba de recoger del buzón. Evidentemente una factura o un resguardo bancario del ingreso de su precaria pensión. A su lado un impecable octogenario o como me gusta  decir ahora, un octogeránio, ,leyendo pausadamente, la vista no le da para más, un libro de filosofía, si sí repito, de filosofía.
Más allá, un personaje del barrio, con un pantalón impecable, blanco, cuidando a su perro blanco también como el pantalón para hacer juego. Le había puesto a su alcance una tarrina con agua para que aliviara los calores propios del día canicular. El drama se ocasiona cuando una joven que circulaba, como siempre, atenta a su móvil, tropieza con la tarrina de agua derramando su contenido sin ninguna disculpa. Yo creo que incluso sin darse cuenta. El personaje con rasgos evidentes de afeminamiento, increpa a la joven al estilo de los sainetes de Arniches. En fin, yo que buscaba la tranquilidad, no la encuentro. Mi devaneos metafísicos, alimentados por la quietud de la ausencia de gorjeos, se esfuman. Vuelvo a la realidad y la interesante historia que pensaba contar, fruto de ellos, se evapora entre los arbustos próximos orinecidos probablemente por el  mismo perro del personaje del pantalón blanco complementado con un negro jersey , todo a juego con la inversión de la que os hablaba.

miércoles, 26 de julio de 2017

Precisiones aristocráticas







A pesar de los calores, que diría mi amigo sevillano, tengo ganas de escribir. Desde que relaté el episodio de la señora marquesa en mi anterior entrada titulada " indignación de una aristócrata", este personaje me ha estado persiguiendo, casi esquizofrenicamente, reclamando su presencia de nuevo en mis historias de ficción. Resalto lo de la ficción no vaya a ser que alguno se crea que existen marquesas que desparraman sus tetas encima de las mesas. Las hay, pero no lo hacen durante un banquete con sus invitados, sino casi en privado. Quiero decir con el " privado de su marido, el señor marqués.
Si junto, por tanto, mis ganas de escribir con los imperiosos requerimientos de la señora que me paga, para que lo haga, el resultado no puede ser otro que esta entrada, un bodrio, como no podía ser de otro ,modo cuando se juntan las ganas con las extorsiones con promesa de futuro ( la paga y tal vez otras dádivas)
La señora marquesa era la típica aristócrata del Siglo XVII, criada en ambientes palaciegos de cortesanos reales y terciopelos rojizos. En su niñez se la había criado en un ambiente de moral ficticia, en el que, como la mujer de Cesar, no sólo había que ser puta sino además ejercerlo. Bueno, en realidad, creo que en los tiempos romanos era lo contrario, a al menos con la mujer de Julio Cesar Augusto.
Pues bien, en este ambiente cortesano, Lucrecia, la noble, la de las tetas gordas desparramadas, de vez en cuando, debía demostrar sus encantos, única forma de retener al marqués y a su corte de aduladores. Lo que pasa es que no hacía falta para ello esas demostraciones públicas en fiestas, Bastaba aprovechar un reducido comité de presentes, por ejemplo, el marqués, su privado, y algún amigo íntimo para mostrar sus encantos, que diría un cursi literato de dos siglos anteriores, para denominar lo que ahora conocemos por tetas y hace muy poco pechos y dentro de poco tiempo pectorales.
O sea, en honor a la verdad, debo aclarar que: la señora marquesa ,
1- No desparramó sus tetas en una fiesta pública sino privada
2- Más que desparramar lo que pasó fue que se rompió un botón del corpiño y sus apéndices mamarios fueron a parar con el impulso derivado de su tamaño a la mesa donde los escasos invitados jugaban una partida de cartas francesas.
3- Todo ello lo hizo dentro de las normas maritales que regían en su época para acreditar, como buena esposa, que era puta, es decir cortesana. Recordar que siempre se ha dicho que la mujer debe dedicarse a las labores propias de su sexo, y en aquél entonces lo que hizo Lucrecia era una de las labores sociales propias del género femenino.