Abogado, Ingeniero. curioso

lunes, 27 de julio de 2009

PASCUAL HOMBRE CABAL

SEGUNDO EPISODIO.
Hace exactamente siete días, Pascual, cuando al atardecer volvía a casa después de una larga jornada de no hacer nada, sintió un leve golpe en su espalda. Atravesaba las estrechas callejuelas del barrio gótico por las que, cada tarde, gustaba de deambular sin rumbo fijo. Se encontraba exactamente en la calle de L´Argenteria y desde allí divisaba la espléndida Iglesia de Santa María del Mar. Esta Iglesia empezada a construir el año 1329 por el arquitecto Ramón de Montagut para conmemorar la conquista de Cerdeña, está situada en el Barrio de la Ribera de Barcelona en un lugar preeminente dentro de un conjunto de edificios históricos. El barrio, aparentemente tranquilo, está habitado mayoritariamente por inmigrantes ,de nacionalidad africana principalmente , y su seguridad deja un poco que desear. Por eso, al sentir el golpe, aunque leve, en su espalda sintió un pequeño escalofrío. Se tranquilizó al volverse y comprobar que se trataba de su antiguo amigo Robert de quien no tenía noticias desde hacía varios años.
Como en los viejos tiempos decidieron caminar juntos hasta un bar tranquilo donde recordar su amistad y hablar de los años en los que no se habían visto. Seguramente, pensó cada uno de ellos, tendrían muchas cosas para explicarse.
Pascual, no obstante, nunca podría imaginar lo que su amigo Robert le iba a relatar. La rutinaria vida de Pascual, su no experimentar nada nuevo, su levantarse por las mañanas, volver a casa a comer, hablar siempre con los mismos vecinos, se iba a acabar. Todo iba a cambiar. Él todavía no lo sabía, pero los acontecimientos que le esperaban iban a cambiar radicalmente su vida y lo que es peor su actitud ante la misma.
Andando despacio, con la parsimonia de un antiguo rito, como dice una estrofa poética del siglo pasado, se fueron acercando al bar de siempre, al bar en el que habían compartido tantas cuitas. Casi no se hablaron durante el camino, probablemente recordando viejas vivencias compartidas durante muchos años de amistad. En su ensimismamiento, no fueron conscientes de las calles que atravesaban y de la historia personal vivida en cada una de ellas.
Se dirigían a la calle Comercio, cerca de los Juzgados y casi instintivamente pues era una ruta que habían hecho muchas veces, fueron cruzando la calle dels Sombrerers, dels Flassaders, Esparteria hasta llegar al Bar Comerç en frente de los Juzgados. A final tuvieron que apretar el paso debido a la obscuridad que , como manto casi invisible se iba apoderando de las calles. Al llegar juntos a el tantas veces frecuentado bar, los dos, sin decírselo, sintieron una extraña sensación de felicidad, que pronto los acontecimientos convertiría en desasosiego.
Entraron y después de un ligero saludo de cabeza al dueño del bar al que conocían de hace tiempo se dirigieron al final del local donde había una mesa alejada de escuchas indiscretas. Pascual ignorante del tema se extrañó de la elección pero pensó que era debida a las manías de su amigo.
Pidieron dos copas de vino del Penedés, blanco, espumoso, y después de un intervalo intencionadamente provocado por Robert que puso nervioso a PASCUAL, comenzó la charla entre ellos. Realmente quien hablaba sin interrupción era Robert. Pascual escuchaba, al principio con displicencia, pero a medida que avanzaba el relato se fue poniendo cada vez más nervioso. El tema que escuchaba aunque por una parte le estaba pareciendo el cuento de las mil y una noche, por otra apreciaba signos de verosimilitud y le iba intrigando cada vez más.
La decoración del bar, mejor dicho la falta de decoración, contribuía a crear esa sensación de intriga. Las sucias y desvencijadas lámparas, las sillas, más bien taburetes, el mostrador lleno de raciones cocinadas hace días, las botellas de licor desalineadas en las estanterías y por último el dependiente, naturalmente importado de contrabando como las botellas de licor , componían un paisaje más bien desolador. Pascual hacía tiempo que no venía a este local y pensó por el cambio que había sido traspasado desde su última visita.