Abogado, Ingeniero. curioso

sábado, 8 de agosto de 2009

Pensamientos profundos en una hamaca térmica

Es, al menos curioso , lo que me pasa y no puedo dejar de contarlo. En la piscina del gimnasio al que digo que voy a mantenerme en forma, gran mentira porque a lo que voy es a descansar, hay una hamaca térmica en la que, cumpliendo con mi objetivo, me tumbo durante unos largos minutos, que no son más porqué la Direccion del centro limita el gozo y disfrute del artilugio a un máximo de tiempo.
Pues bien, a lo que iba, durante esos pocos minutos de relax, me vienen a la cabeza una serie de reconsideraciones sobre mi vida actual y sobre la que pueda seguir disfrutando.
Hoy pensaba, dentro de ese ciclo de pensamientos en mi relación abuelo-filial, que hasta ahora ha discurrido por cauces acordes con la edad de mis nietos, pero que necesariamente al ir creciendo debe cambiar.
Estoy satisfecho de mi relación y del gozo que la misma ha supuesto para mí. Creo que mis nietos han sabido valorarla y guardarán un gran recuerdo de ella, pero pensaba que ha llegado el momento, sin dejar de quererlos entrañablemente, de modificar esta relación,, casi diría simbiosis abuelo- nietos.
Ellos vuelan por otras planicies y hay que dejarlos volar en ellas, sin ataduras. Además para atarles ya estan sus padres,
Refuerza esta consideración el hecho de ir acostumbrandoles a la ausencia de la figura de su abuelo. Cuando esta figura falte, deben de sentir su ausencia pero no debe suponerles un vacio perjudicial para su desarrollo.
Hay una canción que he oido a Alberto Cortez, no sé si es su autor, que dice: " Cuando un amigo se va, queda un espacio vacio que no lo puede llenar la presencia de otro amigo " Yo, que he pretendido ser , sobre todo, amigo de mis nietos, no quiero que, cuando me vaya, les quede un vacio sin posibilidad de relleno.