Abogado, Ingeniero. curioso

viernes, 9 de octubre de 2009

Lo prometido es deuda



En una entrada anterior hacía alusión a un tema que en tono de broma o de joda, como dicen en Argentina, calificaba de intrascendente.
Era el del derecho a la vida y a la muerte, que evidentemente, ahora en serio, resulta tan importante para mí que, después de muchos años de pensar en él, todavía no he conseguido tener un criterio definido.
He leído mucho sobre el tema, He escuchado la opinión de personas ilustradas como médicos, sociólogos, miembros de iglesias cristianas y , repito mi criterio, con muchas dudas, es el que os expreso a continuación.
Vaya por delante que considero este asunto de gran complejidad y que el criterio de cada uno y cada cual es digno de respeto.
También adelanto que existe una cierta contradicción en mi opinión sobre ambos derechos. Tengo una postura en contra del derecho de la mujer- madre a interrumpir la llegada al mundo de su bebé, es decir al aborto. Creo en definitiva que el derecho a la vida del niño-niña solo lo tiene el propio bebé, que evidentemente no puede decidir en ese momento.
Admito razones muy especiales para cercenar ese derecho a la vida cuando concurran motivos de peligro de muerte o malformación del niño, pero aplicado siempre bajo estrictos informes médicos subscritos por al menos dos médicos.
En cuanto al derecho a la muerte si que tengo las ideas claras y un criterio definido. El ser humano, en plenas facultades mentales y sin que su voluntad sea viciada, tiene el legitimo derecho a decir basta, cuando lo considere necesario.
Tanto en el tema del aborto como en el de la eutanasia activa o pasiva, dejo completamente al margen cualquier consideración de tipo religioso.
Mi opinión es totalmente laica y fruto de consideraciones exclusivamente humanas.
Naturalmente entiendo que existan opiniones contrarias, dada la complejidad del género humano y su diversa forma de pensar sobre tantos temas que existen en nuestro vivir.
Si algun seguidor quiere enriquecer con sus opiniones esta entrada, será como siempre bien venido/a