Abogado, Ingeniero. curioso

domingo, 20 de diciembre de 2009

SENSACIONES NAVIDEÑAS

Ayer, sábado, viví una experiencia que voy a contar. Asistí a una misa navideña en el Colegio de mi nieta. En un momento de la ceremonia religiosa, se cantan por el público asistente, con un gran número de niños de la edad de Marta, mi nieta, una serie de villancicos tradicionales como el tamborilero, Campanas de Belen, Fum fum, etc.
A lo que iba. Al intentar cantar uno de ellos, las lágrimas me invadieron sin poder reprimirlas. ¿ Porqué ? , tal vez recuerdos?, tal vez tristes pensamientos sobre mi corto futuro?
La respuesta que honradamente me doy no es ninguno de esto motivos. Reconozco que tengo un profundo sentido de mi finitud, pero no me ocasiona ningun sentimiento depresivo. Mi finitud es una consecuencia lógica del transcurso biológico de mi vida. La he vivido, la estoy viviendo y mientras pueda la viviré, con profunda intensidad. No pienso tirar la toalla.
En cuanto a los recuerdos, son muchos ! claro!, pero todos muy buenos. Recuerdos de padres que ejercieron su misión con dignidad. Recuerdos de amigos entrañablemente amigos. Recuerdos de circunstancias vitales unas buenas y otras no tanto, como es debido.
¿ Porqué estas lágrimas? ¿ Porqué las personas de edad, los viejos, somos tan propensos al lloriqueo? Y por favor no entendais la palabra viejo en sentido peyorativo. Me divierte y me emociona que algunas personas que me quieren, hagan esfuerzos para convencerme que no soy viejo. !Lo soy y a mucha honra.!
Como dice el refrán popular ! Que me quiten lo bailao!
Ser viejo significa haber podido estudiar dos carreras, haber educado a dos hijas, haber conocido a dos maravillosos nietos, haber podido conocer virtualmente a muchos amigos, haber vivido, de momento, 47 años con Marga. En fin muchas cosas que no habría vivido sin llegar a viejo.
! Benditos los años ! Entonces me pregunto ¿ porqué lloro en la misa de NAVIDAD, cantando el Tamborilero.?