Abogado, Ingeniero. curioso

viernes, 15 de enero de 2010

HAITI Y LA FINITUD



3 millones de damnificados y ya 200000 muertos






La tragedia de Haiti y las noticias que nos van llegando a través de los medios nos deben hacer pensar en la fragilidad humana. Si realmente nos sentimos un todo con el resto de la humanidad, debemos sentir en carne propia el sufrimiento que han debido tener de esas personas cuyos cuerpos vemos hacinados en las calles de Puerto Principe, así como el de los que todavía siguen viviendo, si así se le puede llamar.
Muchas personas se estarán preguntando ahora  donde está el Dios de los creyentes. Estas tragedias humanas, además de costernarnos no sumergen en un mar de dudas. La inquisidora pregunta sobre Dios se la hacen curiosamente los creyentes y los ateos.
A mi personalmente estas tragedias me sirven para entender mejor la pequeñez de lo que somos, nuestra finitud, nuestra necesidad de aprovechar el presente para mejorar la existencia de los demás.
Me pasa como con los muertos más próximos. Os confieso mi, tal vez morbosa diria necesidad de pasar a la sala donde está el cadaver para verlo. Me reafirma en lo que os decía de finitud. Esto que intimamente solo cuento a mis amigos me ha pasado siempre.