Abogado, Ingeniero. curioso

miércoles, 14 de abril de 2010

Un Juez sometido a polémica

Estoy asistiendo estos días a una polémica ideológica surgida como consecuencia del proceso al que está siendo sometido el juez Baltasar Garzon, Magistrado de la Audiencia Nacional de España.


Y como me considero legitimado para expresar mi opinión aunque solo fuera como ciudadano español lo voy a hacer. Mi condición de abogado ejerciente durante 25 años y mi conocimiento de la temática creo que pueden hacer, al menos leibles, mis opiniones sobre esta materia.

Creo que cualquier ciudadano está amparado por la Constitucion para actuar contra quien crea que ha vulnerado la legislación vigente. Esta legitimidad alcanza a los ex-franquistas, lease Falange o cualquier otra agrupacion de caracter facista. Tambien naturalmente alcanza a los que se crean objeto de una persecucion ilegitima por sus ideas anti-facistas.


Dicho lo anterior, lo que debe tenerse en cuenta es que nunca, digo nunca, debe faltarse al contrario con descalificaciones fuera de lugar e incluso ofensivas. La actitud de los defensores del juez opino que estan incurriendo en descalificaciones impropias. No es admisible que el ex-fiscal jefe de la Audiencia Provincial de Barcelona, Sr Villarejo, a quien he conocido durante su etapa en esa ciudad y a quien admiro por su profesionalidad y buen hacer, insulte a los componentes del Tribunal Supremo, por muy criticables que sean en el desempeño de su mision juzgadora. Si desacreditamos a nuestra Justicia estamos haciendo un flaco favor a esa democracia en aras a la que se pide justicia para un honorable juez que tanto ha hecho por la persecucion de los delincuentes.


Soy el primero en admitir que los juzgadores pueden y deben ser objeto de control y crítica por los ciudadanos, pero insisto dentro de un respeto.


Si el Juez Baltarsar Garzon ha incumplido las leyes, y eso debe determinarlo los jueces, debe ser reprendido , condenado y suspendido. Otros ilustres personajes lo han sido cuando han incumplido sus obligaciones.


Es evidente que el exigir el cumplimiento de la Ley puede hacerlo todo aquel, sea facista, franquista, republicano, monarquico, democrata o no,


Es peligroso que un tema que deberia ser estrictamente judicial se haya convertido en un debate político en que se destapen el tarro de las esencia malolientes.


Al Cesar lo que es del Cesar.