Abogado, Ingeniero. curioso

lunes, 28 de junio de 2010

¿ Me estaré trastornado ?

El ñango desparramado por el suelo había atafagado a todos los presentes en la cena de despedida. Era un olor insoportable.



Aunque lo cierto es que la mayoría de asistentes eran pelafustanes con aspecto astroso incapaces de enarmonar ningún tipo de queja al ínclito anfitrión organizador de la cena, que por cariño a sus invitados había preparado y servido un ciquitroque aderezado con paprika que lo hacía gustosísimo , añadiendo alcauciles de Aragón, el dueño de la casa empezaba a sentir el pródromo que anunciaba una próxima enfermedad.



En el ambiente flotaba una especie de ectoplasma , y aunque la vitróla seguía desgranando canciones para amenizar, producía una extraña sensación en los presentes, y no hacía la situación precisamente desopilante.



Para aliviar la tensa situación ordenó al ñengo criado que utilizase rápidamente la aljofifa para limpiar  el suelo, no solo para evitar los malos olores sino, también para evitar la sanción que sin duda le aplicaría el veedor cuando inspeccionase el recinto.



Este último personaje tenía fama de garrulo aficionado a gulusmear por la cocina y seguro que rápidamente se daría cuenta del tema.



El criado cubierto con una especie de greba para protegerse de la suciedad, dejó de candonguear y comenzó a la limpieza.



La anfractuosidad del suelo, a pesar de la profesionalidad del limpiador gracias a la didascalia de su empleador, dificultaba la netedad. El ñengo servidor coñaceaba con ímpetu el pavimento pero la suciedad se abroquelaba en defensa de su natural misión, enmerdar entre los pliegues del pavimento



El gatuperio estaba servido, no había solución alguna, Ni la xenoglosia del chozno sería capaz de evitar la ira y la multa del veedor. Los comensales empezaron a desfilar con lentitud abandonado el recinto del ágape, mientras el ínclito y el ñengo lloraban su desgracia vertiendo gruesas lágrimas que ensuciaban todavía más, si fuese posible, el anfractuoso suelo.

NOTA:  las palabras en rojo están todas contenidas en el Real Diccionario de la Lengua Española

Me empiezan a llegar alguna queja sobre la inteligibilidad de mi texto. Pido disculpas. Solo he pretendido con conciencia de la dificultad de entender muchas palabras, especialmente las marcadas en rojo, pasarme un rato escribiendo divertido. Tambien, porqué no, poner de manifiesto la riqueza, taal vez excesiva, de nuestro vocabulario. Copio un texto de Cortazar que me ha enviado un amable lector de mi texto:

Yo creo que desde muy pequeño mi desdicha y mi dicha al mismo tiempo fue el no



aceptar las cosas como dadas. A mí no me bastaba con que me dijeran que eso era


una mesa, o que la palabra "madre" era la palabra "madre" y ahí se acaba todo.


Al contrario, en el objeto mesa y en la palabra madre empezaba para mi un itinerario


misterioso que a veces llegaba a franquear y en el que a veces me estrellaba."