Abogado, Ingeniero. curioso

sábado, 17 de julio de 2010

LOS CALORES

El calor propio de la estación me conduce, lo quiera o no, a un extraña sensacion de mórbida lujuria. Estoy sentado delante del teclado desprovisto de casi toda la ropa. Solo conservo puestos los para mí famosos calzoncillos. Digo famosos para mí, porqué recientemente es un tema recurrente que estoy tratando en mis blogs. Yo creo que hasta en el que titulo HISTORIA he hecho algun apunte sobre esta prenda. Lo revisaré y si no lo he hecho me propongo estudiar el inicio de su uso a lo largo de la Historia. Promete ser interesante.
Bueno, decía que mientras las gotas de sudor caen sobre mi torso, o más bien sobre mis tetas , órgano más propio de las mujeres pero que la naturaleza ha tenido a bien ser generosa conmigo, una mórbida lujuria penetra, en  mi cerebro con insistentes imágenes que estimulan mi tetosterona y me provocan todavia más gotas de sudor que se desparraman por el suelo. Debo recogerlas no sea que se piensen que en vez de sudor es otra cosa. Creo que lo mejor es que me de una ducha bien fría que además del calor veraniego me rebaje tambien otros calores que no son exactamente estacionales. O si lo son al sentirlos, ahora ya, cuatro veces al año.