Abogado, Ingeniero. curioso

lunes, 24 de enero de 2011

SE RUEGA NO HACER LAS NECESIDADES EN LA PUERTA

Aquella mañana bajo un cielo plomizo que le hacía sumergirse en un mundo de presagios tristes, Miguel caminaba hacia ninguna parte, que hacia donde mejor se puede caminar. Se había jubilado recién y sus obligaciones eran escasas por no decir ninguna y todavía estaba en un periodo de planteamiento de su futura vida.
 De lo vivido no tenía queja, tal vez sólo de no haber sabido sufrir o disfrutar de  sus vivencias. Ahora con la edad sabía que las vivencias se las procura cada cual y que no son fruto del destino y mucho menos de la casualidad, sino de la causalidad. El, tal vez, se habia dormido en los laureles consintiendo sucesos que podía haber evitado.
 Caminando por la calle Laforja,  nombre derivado del verbo forjarse, es decir hacerse, observó el letrero que colgaba de la puerta de una oficina a nivel de la calle. Este letrero le hizo meditar muchas cosas, una sobre la transformación canina de su barrio.Perdonar a Miguel, pero cuando se está ocioso de mente se meditan muchas cosas marginales. Recordó las clínicas veterinarias próximas, los establecimeintos para perros, los excrementos que se esparcen por el suelo con peligro de pringarse. En fin la ausencia de tareas, repito,  le llevaba a pensamientos de naturaleza, como el que ahora tenía.
El titular de la oficina estaba en su perfeto derecho de exigir , con agradecimiento, que los dueños de perros procuren evitar el riego urinario de su puerta, aunque sea una necesidad para el can.
Investigué el tipo de negocio y resulta que estaba dedicado a venta de perfumes exóticos. Natualmente el empresario no deseaba que sus clientes confundieran el perfume de los excrementos del perro con uno de sus nada baratos productos en venta..