Abogado, Ingeniero. curioso

jueves, 12 de enero de 2012

LA NOCHE DE REYES



 A su edad ya tenía guardada en el cajón de los recuerdos la sensación de la Noche de Reyes Magos.
En su casa, en una familia de la postguerra, los Reyes no se celebraban con la magia que rodeó después esta noche, junto a su mujer y a sus dos hijas. Realmente, a fuer de ser sincero, no se celebraban. Supongo que en aquellos años de penuria no estaba el horno para bollos, como diría un castizo.
Después, ya casado y con dos hijas, los REYES y su parafernalia era un día inolvidable. La magia que rodeaba esa noche, el misterio que él y su mujer conseguian en la preparacion de los regalos era compensado por la ilusion y la candidez de sus hijas.
Más tarde, ya descorrido el velo, siguieron celebrando la fiesta, tal vez con la ilusion de que el velo volviera a cubrir de misterio la llegada de unos Reyes.
Y así ha sido. Los Magos de Oriente han vuelto. Ahora son más de tres, porqué el sequito ha aumentado con más miembros de su familia  que se han unido a la caravana. La noche de Reyes sigue llegando todos los años con más magia que Papa Noel, al que ha adoptado en la familia por un motivo puramente crematistico, pero sin magia, sin misterio. Solo porqué es un personaje simpático y que además sin casi pedirselo trae regalos. A los Magos de Oriente hay que pedirselos y además ser bueno durante el año. Sino carbón al canto