Abogado, Ingeniero. curioso

martes, 1 de mayo de 2012

EFECTOS COLATERALES DE LA MUSICA CLÁSICA

Mientras esto escribo, escucho una emisora de música clásica. No soy un melómano de este tipo musical, pero a veces necesito recomponer mis desordenados sentimientos, mis deletéreas sensaciones y nada mejor que escuchar a Mozart o Strauss cuando esto ocurre. Podría inventarme una idílica historía de mi vida, pero no me la creería ni yo mismo. La vida sólo es idílica para los necios y yo desafortunadamente no lo soy. Así que el precio que tengo que pagar por no ser miembro del club " imbecilitas" es no gozar de una vida idílica. ¿ Qué consecuencias me acarrea? Pues que sufro como los demás. Que para disfrutar debo sacrificarme. ¿ Es esto un oximorón? Tal vez, pero ¿ quién no ha sufrido después de un gozo intenso o incluso como consecuencia de él. Así que aquí me teneis. Naciendo muy a mi pesar, como la Filomena de Gonzalo Torrente Ballester........ , envejeciendo con mayor pesar todavía y muriendo, pero esto ya os lo contaré. Sólo faltaban las nuevas normas de copago, que va a imponer el Estado a la sanidad. Pagaré por envejecer y enfermar por ello. He cotizado durante muchos años para tener cubierta una atención médica gratuita cuando la necesitase. Ahora que la necesito !! a pagar.... !!. Cambio de tercio. Me estoy poniendo triste en éste. Busco uno nuevo pero solo encuentro cuartos, en vez de tercios. Pienso ahora en el significado de la palabra " cuartos". ¿ Dinero?, ¿posicion de mi equipo en una competicion eliminatoria?. Un cuarto oscuro donde puedo esconderme de la vicisitudes de la vida??. Me quedaré con éste último significado. Cuando lleguen los problemas , que son muchos, me esconderé en uno de estos cuartos. Estoy pensando, llegado a este punto del escrito, sobre la situacion mental a la que me ha llevado escuchar música clasica. Precisamente a lo contrario de lo que pretendía. Quería recomponer mis desordenados sentimientos y he conseguido lo contrario. Disculparme. No volverá a pasar aunque para ello deba dejar de escuchar esta cláse de música.