Abogado, Ingeniero. curioso

domingo, 3 de febrero de 2013

CONFUSION QUE NO RESOLVIO NI CONFUCIO

Dijo el niño: mamá estoy confuso. Le contestó la madre: Hijo , si estás confuso preguntale a Confucio, ( este personaje de la tradicion oriental se llamaba así por su habilidad en deshacer confusiones). El hijo, obediente, como los de entonces, caminó, caminó, caminó, hasta llegar a los más alejados confines del mundo. Llegó al Tibet y allí preguntando le dirigieron a la Montaña Sagrada, en la que al parecer un viejo de largas barbas , que se hacía llamar Confucio, aclaraba por poco dinero las confusiones de la parroquia. A veces ni cobraba, como los de antes.
 
El niño le planteó al maestro barbudo el motivo de su confusion que no era otro que el que explico:
 
Durante su niñez que todavia duraba se había comportado bien con sus papas. Le habia obedecido, se había tomado sus papillas,rezaba por las noches,  hacía caca y pipí cuando le decian y donde le decian. Lloraba por las noches lo justo. En fin se había comportado hasta entonces como un niño bueno. La confusion le venía porque a pesar de ello, sus papas no tenian trabajo, sufrian, no tenian comida, les desahuciaban, el banco de su papa no les devolvía las preferentes, a pesar del nombre, sus amiguitos le decian que aunque estudiase no tendría trabajo. Sus papas le decían lo contrario. En fin, Confucio estoy confuso.
 
Confucio le escuchó atentamente. Nunca le habian planteado un tema tan dificil. Hasta entonces las preguntas eran faciles, tipo ¿ Hay Dios? ¿ Que es el mundo?, pero este niño, con su cara angelical le preguntaba algo desconocido para el barbas. Meditó, meditó y meditó y no sabiendo que decirle le invitó a un chocolate con churros y a que se volviera a su tierra en la que algun politico de turno le resolveria la cuestion. Los políticos, niño, le dijo LO RESUELVEN CASI TODO.