Abogado, Ingeniero. curioso

martes, 17 de diciembre de 2013

Para Ana

Siempre he pensado que cuando haces un regalo hay una especie de auto-regalación. Cuando deseas complacer a otro obsequiándole con algo buscas también lo que a ti te satisface. O sea una parte es auto-regalación. Ya sé que este término no existe en el Diccionario de la Real Academia, pero no encontraba otro que expresase lo que quiero decir.

Al preguntar a mi hija que quería para su cumpleaños me ha pedido le confeccione un resumen de mis mejores entradas de blog. Ha sido para mi un regalo, un auto-regalo. Me ha permitido releer y recordar escritos de antes que expresaban mi forma de pensar y que, por cierto, suscribiría ahora en la totalidad de su contenido.

Al escribir hoy estas notas he dudado si publicarlas en el blogger con su dosis de no-intimidad, o reservarlas para mi hija. Me he decidido por la primera opción porqué necesitaba proclamar a los cuatro mil vientos mi satisfacción por mi hija y que mi felicitación por su cumpleaños llegue lejos, muy lejos tanto como mi amor por ella.