Abogado, Ingeniero. curioso

viernes, 28 de marzo de 2014

La droga y sus efectos

Acabo de concluir un curso de cuatro meses sobre las drogas legales e ilegales impartido por una Doctora en neurociencia. Me han explicado científicamente como actúan las diversas drogas, opiáceos y estimulantes en el cerebro y el porqué se debe considerar a un drogadicto como enfermo mental. De esta última consideración surge la temática de la imputabilidad completa, incompleta o atenuada de un delincuente drogadicto.
 
Yo que en mi actividad profesional he defendido a muchos delincuentes que han cometido sus actos delictivos bajo la influencia de la droga o con el síndrome de abstinencia que su no-consumo provoca, debo confesar que hasta la realización de este curso en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, no había sido totalmente consciente de la enfermedad de un drogadicto.
 
Los efectos cerebrales, momentáneos y permanentes que la droga produce han sido científicamente probados. No obstante se discute para alguna drogas como la marihuana si en dosis bajas puede ser utilizada con fines terapéuticos, como por ejemplo para atenuar los efectos que produce el tratamiento de quimioterapia para el cáncer. Incluso hay actualmente un movimiento para la legalización y la creación de centros legales para su consumo.
 
Aunque  los daños a largo plazo , según me explican los expertos, son indiscutibles, es evidente que la atenuación del dolor de un paciente con cáncer es un factor importante a considerar. Todos los productos farmacéuticos que se administran para aliviar dolores o curar enfermedades son dañino y perjudican a alguna parte del organismo.
 
No poseo la formación necesaria y en consecuencia no puedo ni debo expresar una opinión autorizada. Dejo simplemente el tema abierto y espero que en el futuro la ciencia nos de más luz sobre este tema.
Lo que ya está claro es que las drogas afectan al cerebro, provocan cambios en él, especialmente en la juventud y adolescencia, pueden llevar a otras enfermedades mentales y en consecuencia deben ser ilegales, perseguidas, y condenados sus traficantes.