Abogado, Ingeniero. curioso

domingo, 24 de mayo de 2015

Estado catatónico por ausencia neuronal

Repasando las estadísticas sobre las visitas que recibe mi blog, he sentido vergüenza propia. Yo escribo porqué a veces sientes la necesidad de decir algo, pero como no recibo ningún comentario por escrito, pensaba que lo que vertía sobre el papel me lo decía a mí. Ya sé en que consiste un blogger y ya sé que lo que se dice hay queda para la eternidad sujeto a las críticas, burlas o menosprecio del que por error o por intención llega a él. Pero, repito, pensaba en la ingenuidad que siempre me ha acompañado que nadie leía nada. Ahora repasando las visitas que me proporcionan los creadores del software veo que si hay algún despistado que me lee. ¿ Qué estará pensando ?, porqué debo pensar que piensa. Y si lo hace ¿ porqué no me lo cuenta? Así tendremos la oportunidad de debatir sino hay acuerdo o felicitarnos si lo hay. En cualquier caso haremos trabajar a las neuronas responsables de la empatía, o sea a las llamadas neuronas espejo y activar el cerebro siempre es positivo. Al menos, para mí, que a la edad que me ha hecho tener la madre que me parió, me es muy necesario esta activación de las escasas que me quedan, después de perder millones de las que tenía. No penséis que esto último me deprime. Le sucede a todo ser viviente, que tenga neuronas en su cerebro y ello, piense o no piense. Las va perdiendo como yo.  Y si no se lo cree que mire atrás sin ira y las verá esparcidas por el suelo de la vida que ha pisado.
No se si viene a cuento, pero recuerdo ahora una poesía que leía en mi juventud, o tal vez mi infancia, porqué ya confundo estos dos periodos de mi vida, que más o menos decía:
Dice de un pobre que un día
tan pobre y mísero estaba
que sólo se sustentaba
de los restos que cogía
Habrá en el mundo, decía
Alguien más pobre que yo
Y cuando el rostro volvió
Halló la respuesta viendo
que otro pobre iba cogiendo
los restos que el arrojó.
 
C
Cuadro al óleo de Marga Bos
Digo que me ha recordado esta poesía pensar que yo también vivo de las escasas neuronas que me quedan pero al volver la vista atrás veo a otros con menos que yo,  recogiendo las que se me caen.
Traduzco: los hay con menos luces que yo porqué sus bombillas neuronales se han fundido. Esto que digo es una metáfora o tal vez una moraleja que podría resumirse así : el que no se consuela es porqué no quiere
Al fin y a la postre, aunque esta cursi expresión suena a comida, descubrir que me visitan el bloger y leen mis chorradas, no debería haber provocado decir otras, como he hecho con esta entrada,