Abogado, Ingeniero. curioso

martes, 14 de julio de 2015

EL UNIVERSO

Mis escasos seguidores son conocedores por mis entradas que hace tiempo he dejado invernadas mis tradicionales creencias religiosas y estoy atravesando una etapa de búsqueda en la que me encuentro a gusto. Conocer y para ello buscar ha sido siempre para mí gratificante. Cuando me he planteado la revisión de todo aquello en lo que creía, fruto de una educación paternal acorde con lo que entonces estaba al uso, no he sufrido trauma, angustia o simple malestar. Esta etapa, al contrario me está proporcionando una serie de conocimientos, libres de perjuicios, que espero me conduzcan a una visión y reconsideración de la vida más racional y sobre todo más lógica.
Ya se que la razón y la lógica no es el TODO, pero al menos creo que ayuda a entender la parte. Este peregrinaje filosófico me ha llevado, entre otros sitios a la Astronomía. El estudio de las distintas teorías que se han mantenido en el tiempo sobre la configuración del Universo, desde los presocráticos hasta la modernas teorías del Bing-bang, quásars, materia obscura, etc,  te ayuda a entender que la necesidad de búsqueda está más que justificada. Me encuentro, por ejemplo, con alguna teoría actual que considera que en un momento determinado de la aparición del Universo ( se cree que fue hace 17500 millones de años) todo era obscuro y la luz aparece como consecuencia de una serie de reacciones químicas. Esto me recordó mis lecturas de la Biblia, en las que al hablar de la creación del mundo dice : Dios dijo, hágase la luz y la luz fue hecha. La Biblia fue escrita hace muchos años, se cree que es un Libro revelado por Dios, y desde luego no se conocían para nada las teorías modernas actuales que teorizan sobre la "creación" o mejor dicho la aparición del Universo.
Cuando se estudia la formación del Universo o Universos, su expansión constante, la gravedad, los agujeros negros de cada galaxia, las nebulosas, las estrellas, necesariamente hay que preguntarse ¿ como se hizo todo esto?  ¿ para qué?  ¿ que sentido tiene tal complejidad? ¿ Hay un relojero? ¿ Hay un creador? En fin con el mayor de los respetos a los que se conforman con creer con la fe del carbonero, creo que hay que indagar sobre todos los enigmas existenciales que nos rodean.
Yo personalmente en estos momentos ni creo que haya un creador, ni que no lo haya. ¿ Agnóstico? Puede ser, pero no cejaré en seguir buscando. El agnosticismo no encaja con mi forma de plantearme la vida. Estoy casi seguro que moriré en el intento, o dicho de otra forma, moriré antes de saberlo. Pero mi lucha la doy por bien empleada.