Abogado, Ingeniero. curioso

martes, 16 de febrero de 2016

Pensamientos a la luz del Universo

La pérdida de la fe como la entienden las religiones monoteístas hace tiempo que la he sentido. No podía seguir creyendo, sin más profundización, en como explica el cristianismo, islamismo y judaísmo la creación del mundo. No podía seguir creyendo en unas iglesias monolíticas que vertían ideas desfasadas y creencias perdidas en el tiempo. La Biblia y sus explicaciones ya no me servían.
Esto, sin dejar de respetar a quien piensa lo contrario, me hizo indagar en otras formas más posibles de creación del mundo y de momento aparqué y dejé en el baúl todo aquello que había aprendido de mis mayores y de la enseñanza de la religión según se impartía en la sociedad en la que me movía.
Empecé estudiando la teoría de la evolución y selección natural de Darwin y de ahí pasé al estudio del Universo y de la genética.
Las teorías ya contrastadas sobre la evolución de las especies y de la formación del Universo, aunque de este último todavía quedan por aclarar muchas dudas y nunca se terminará de comprender como empieza la vida y a donde nos dirigimos, empiezan a aclararme dudas. Quiero decir, la situación de incomprensión en la que estaba se está despejando. Todavía no lo tengo claro, pero comienzo a vislumbrar que la existencia de Dios, no como relojero, puede ser factible. Insisto no creo en el creacionismo pero tampoco la posición de ateo me es cómoda incluso desde una perspectiva científica. Los científicos hablan de un principio del Universo con una producción de energía, de luminosidad instantánea  y de esto mismo habla la Biblia cuando dice " Hágase la luz y la luz fue hecha"
Parece como si mi creencia estuviera dando un paseo circunferencial, como si me estuviera acercando al mismo punto del que partí. Quiero decir, la creencia en el Dios creador que me enseñaron y yo acepté sin más, no volverá, como no lo hará la forma de practicar mi humanidad, pero si que parece que empiezo a creer lo que ya sospechaba. El mundo no ha partido de cero, no ha comenzado de la nada, no lo se todavía ni se como llamar a la fuerza creadora de todo lo que conocemos, de lo que todavía no conocemos, ni de lo que nunca conoceremos, la materia obscura que ocupa el 97% de todo.
Mi búsqueda continuará aunque tengo la más firme creencia de que nunca en vida llegaré a descifrar nada. Tal vez después,