Abogado, Ingeniero. curioso

miércoles, 15 de febrero de 2017

Consideraciones lumínicas



Estoy siguiendo un curso de 20 horas sobre el Universo. Lo más significativo de lo que aprendo con él es, la insignificancia del yo y la magnificencia del resto. Tal vez deberíamos ser más conscientes de esto, cuando reaccionamos ante determinadas contradicciones vitales. Las doctrinas de Oriente tienen mucho que decir y dicen de todo esto.
Me pararé un poco para verter algunos pensamientos, o tal vez debería decir ideas que se me ocurren a propósito de la luz.
La Tierra y todo lo que en ella se contiene, es decir existe, lo hace gracias a la energía Solar que no da luz y calor. Dentro de 5000 millones de años, cuando el Sol se auto-extinga dejará de proporcionarnos su energía y los que todavía no hayan desparecido de la faz de la Tierra, lo harán.

La luz forma parte de nuestra existencia. De pequeños creemos que las mamás la crean al encender la bombilla de nuestra habitación. Somos pocos los conscientes del regalo cósmico que la luz supone.

La Biblia de los judíos y en general de la Religiones del Libro, cristianas, musulmanes y judías, nos enseña : Dios dijo: hágase la luz y la luz se hizo. Este acto de la creación sucedió en algún momento de la formación del Universo. No sé si porque Dios lo dijo y lo hizo o porque acaeció, una gran liberación de energía, Big Bang, que hizo pasar de la obscuridad a la luz. Los estudiosos dicen que sucedió en segundos.
Algún día, prevén, estos mismos estudiosos, que la continua expansión del Universo, provocará la perdida de la gravedad, o al menos la compensará. El Sol se enfriará y todo pasará a mejor vida. La Humanidad también, La luz también, las ideas, la controversias, los egoísmos, todo se irá al carajo.
No sé exactamente donde está el carajo, pero allí se irá todo.