Abogado, Ingeniero. curioso

lunes, 1 de mayo de 2017

Mi vida y la farola







Me gusta de vez en cuando volver la vista atrás. Sólo de vez en cuando pues hacerlo lleva implícito el riesgo de tropezar con la farola que dejas de ver. El porqué de esta actitud de riesgo está en la necesidad de reavivar la experiencia que el pasado proporciona. Hacerlo tiene sus riesgos y no solo el de la farola. Es arriesgado volver  a momentos en que tomaste decisiones equivocadas que ya no puedes rectificar. Yo de éstas he tomado muchas y el recordarlas me desasosiega. Antes mencionaba la experiencia que proporciona el pasado. Eso es cierto pero también lo es que determinadas equivocaciones se produjeron en un contexto vital que ya no se repetirá. Cuando yo tomé la decisión de dejar mi lugar de nacimiento, trasladar mi domicilio arrastrando con ello a toda mi familia, fue en un momento determinado que no volverá a producirse. No tendré la oportunidad de aprovechar mi experiencia para rectificar decisiones equivocadas.
Cuando miro hacia atrás en el tiempo y mediante una rápida " regarde" veo lo vivido, me siento satisfecho. A la vida no se la puede pedir más. Como diría un budista: es lo que hay. Mis genes, mi hábitat familiar, es decir mi genotipo y mi fenotipo me han permitido vivir la vida que he vivido. ¿ Qué podría haber sido mejor? Es posible, pero ya sabéis el dicho aquel de la abuela . Si hubiera tenido los genitales de mi abuelo, ya no sería mi abuela. Quiero decir que si mi vida hubiera sido mejor ya no sería la que he tenido, de la que estoy muy satisfecho.